Patologías - Cicatriz y fibrosis post-quirurgica


¿Qué es la fibrosis post-quirúrgica?


La fibrosis post-quirúrgica es una cicatrización del tejido secundaria a una operación, por lo cual surge como consecuencia de una intervención.


¿Cómo se crea una fibrosis post-quirúrgica?


Una vez que el tejido ha sido abierto con el bisturí, el aire reseca la serosa y crea adherencias en los tejidos.


Los tejidos se deslizan entre si mediante unas serosas, (como si fuese un aceite que permite el roce y deslizamiento entre tejidos) el aire reseca dicha serosa y los tejidos ya no deslizan como debieran. Es entonces cuando se produce un desecamiento de dicha serosa y el tejido se vuelve rígido.


Durante la intervención, cuanto mas sangre la cicatriz y mas grande esta sea, mayor riesgo hay para que se forme una fibrosis.


¿Como puede evitarse la fibrosis post-quirúrgica?


Lo mejor para evitar la fibrosis post-quirúrgica es evitar la operación, pero cuando eso no es posible entonces dependerá de la técnica empleada.


En dicho caso la microcirugía tiene muy buenos resultados, ya que no es una técnica agresiva y genera menor sangrado y la cicatriz es más pequeña. La utilización de esta técnica dependerá de la intervención a la que nos vayan a someter.


Toda cicatriz conlleva a una fibrosis post-quirúrgica, cuanto mas grande sea la cicatriz mayor será el riesgo de que genere una fibrosis.


Algunas personas tienen tendencia a cicatrizar más de lo necesario, dando lugar a formar “queloides”, en estos casos existe un alto riesgo a crear fibrosis.


¿Cuáles son los síntomas que puedo tener?


La fibrosis origina una pequeña contractura en el tejido interno de la cicatriz, que cada vez comienza a ser mas molesto a modo de contractura muscular.


¿Se puede reproducir el dolor de una hernia discal operada con éxito?


En el caso de las intervenciones con éxito de hernias discales, es cierto que con el tiempo pueden generar una fibrosis post-quirúrgica y hacer reversible la situación.


La fibrosis post-quirúrgica es inevitable en cualquier intervención y en el caso de las hernias discales, es el mayor problema con el que se enfrenta la persona intervenida. En ese caso la sensación de dolor que sentimos es como si la hernia estuviera despertando. Percibiendo un dolor irradiado en la pierna afectando al nervio ciático.


A veces la fibrosis post-quirúrgica puede llegar a comprimir una fibra nerviosa motora, provocando debilidad y pérdida de fuerza.


¿Es aconsejable operar para quitar la fibrosis?


Es un error pensar que para quitar la fibrosis post-quirúrgica en un tejido, necesitamos operar esa zona a fin de quitar la fibrosis. En este caso cuanto más abrimos la cicatriz, mayor es la fibrosis que estamos creando en dicha zona y mayores son las consecuencias posteriores. Por lo que pensar en operar para reducir la fibrosis es un error, ya que al abrir nuevamente generamos mayor desecamiento y mayores fibrosis a la larga.


¿La fibrosis puede provocar otras patologías?


Algunas fibrosis importantes han provocado patologías tales como escoliosis, debido a la tensión a la que se han visto sometidas las fibras musculares. Molestias tales como contracturas musculares en la zona de la cicatriz es muy frecuente.


En las operaciones viscerales tales como una cirugía de estómago o apéndice, útero, etc. ocasionará una fibrosis post-quirúrgica que en un periodo de tiempo no muy largo comenzará a tener consecuencias. Molestias tales como lumbalgias de repetición, problemas en el hombro, cervicales, etc. que no tenía el paciente es muy probable que comience a padecer siendo este el origen del problema.


¿Cuanto tiempo transcurre hasta que tenemos el primer síntoma?


Las cicatrices comienzan a dar serios problemas a los 10 años aproximadamente. Hasta que esto sucede, todo este largo tiempo se producen pequeñas tensiones que el sistema puede compensar adaptándose al medio, pero cuando pasa cierto tiempo el sistema agota sus recursos y comienzan los síntomas.


La fibrosis post-quirúrgica como excusa ante el fracaso de una cirugía de hernia discal.


El riesgo a padecer fibrosis pos-quirúrgica tras una intervención de hernia discal es considerable, aunque sus consecuencias por fibrosis son altas.


Es habitual encontrar personas que no hace más de un año se sometieron a una intervención de hernia discal y a los pocos meses o incluso días ya sufrían de nuevo las mismas molestias.


En estos casos es muy frecuente echar la culpa del mismo dolor a una fibrosis pos-quirúrgica, pero debemos tener en cuenta que ésta comienza a manifestarse a lo largo de algunos años.


¿Entonces a que se debe el dolor?


Debemos pensar que si los síntomas no remiten, el dolor no estaba generado por una hernia discal, por lo que echar la culpa a la fibrosis es un tanto absurdo, ya que la fibrosis tarda su tiempo en generar molestias. Muchos fracasos de operación de hernia discal no se debe a que la intervención no haya sido bien hecha, sino a que no era un caso para ser operado, sencillamente porque la existencia de una hernia discal no es motivo para producir todo el cuadro sintomatológico. Averiguar el motivo en estos casos cuando se escapan de la cirugía  es trabajo del osteópata.


¿Se puede tratar la fibrosis post-quirúrgica?


Las fibrosis post-quirúrgicas tienen tratamiento con osteopatía visceral, es aconsejable que pasado un tiempo prudencial para que la cicatriz esté en perfectas condiciones iniciar el tratamiento. Este consiste en trabajar la cicatriz y los tejidos próximos a fin de soltar adherencias evitando la fibrosis. El resultado es bueno y en pocos tratamientos los síntomas comienzan a desaparecer.


Cuando vemos una cicatriz, solamente estamos viendo lo que queda fuera. Dentro del tejido está la verdadera cicatriz, es como si observamos un iceberg donde lo que flota en la superficie solamente es la punta, debajo del agua se encuentra el verdadero iceberg.


¿Qué problemas presenta una cicatriz?


El principio de la medicina china es la energía, esta se transmite por el cuerpo, esta fuerza vital es llamada campo bioenergéticos y se asocia de forma poco clara a los campos electromagnéticos clásicos por una parte, y a funciones de ondas cuánticas por otro. Nuestra actividad biológica se fundamenta en corrientes eléctricas, que dan lugar a campos electromagnéticos.


La energía es corriente electromagnética que fluye recorriendo nuestro cuerpo y cuando la corriente se encuentra con una cicatriz se produce un corte del canal energético, dando lugar a un “campo interferente” generando así un desequilibrio energético, sin excepción.


La cicatriz sufre una despolarización de sus células perdiendo su potencial de carga eléctrica positiva y negativa, de este modo se produce un corte de energía en este punto.


¿Que es un campo interferente?


Un campo interferente es un sector del organismo que produce una irritación persistente en el sistema nervioso concretamente el sistema neurovegetativo y que con el tiempo meses o años da síntomas patológicos en un área distante, en cualquier lugar del cuerpo. De esta manera es muy frecuente que una cicatriz en el hombro pueda estar ocasionando una patología en la rodilla.


De este modo el campo interferente produce un estado de caos que transmite información falsa que afecta a los sistemas de regulación de la persona, ocasionando así una cronificación de los síntomas. Una persona puede tener varios campos interferentes a la vez teniendo así varios campos abiertos.


Hoy por hoy la medicina convencional no reconoce la existencia de los campos interferentes, es una lástima porque muchas patologías que causan numerosos quebraderos de cabeza a médicos especialistas, podrían encontrar solución o ayudar a resolver la causa y origen del problema.


La intoxicación farmacológica que bloquea las posibilidades de recuperar el equilibrio perdido.


¿Podemos enfermar como consecuencia?


Muchas causas de la enfermedad se generan por un desequilibrio energético, sin excepción. La enfermedad se instaura en aquella zona donde el fluido energético se detiene o bloquea.